En mi opinión, que Holden decidiese no ir al Oeste no fue una derrota para él. Renunció al lugar de sus sueños pero porque él quiso. Aquel lugar para él era especial, quería marcharse cuanto antes.
En el fondo yo creo que su hermana era una de las personas que le retenía allí. Phoebe fue la que le dijo que no se marchase, se lo pidió mil veces. Al principio él se negaba, pero yo creo que reflexionó un poco y, al fin, decidió quedarse antes de que enfermase.
Poco antes, una noche Holden habló con su hermana sobre qué quería ser de mayor. Él le comentó que quería ser como aquella canción que dice << si un cuerpo encuentra a otro cuerpo, cuando van entre el centeno>>. Él se imaginaba siendo “el guardián entre el centeno”, y así daría un sentido a su vida. El sentido de ayudar, proteger y ser el guardián de niños.
Holden quería ser el guardián que ayudara a los niños que estuvieran solos y que probablemente pudieran caer al precipicio de los problemas. En mi opinión, decidió que su vocación sería ésta, ya que lo que él no recibió en su infancia y en toda su vida, lo quería dar ayudando a los niños.
En general, la lectura ha sido bastante fácil, ya que el protagonista era de nuestra edad y su forma de hablar ha sido más informal.
Lo que no me gusta de Holden es que critica demasiado a la gente. Es un poco falso, porque cuando va contando la historia dice algo sobre un personaje y, en cambio, cuando habla con aquél, se muestra diferente a lo que critica.
Leer esto, yo no creo que me incite a matar a nadie, como dicen. Los sentimientos que me ha producido no han sido ni furia, ni rabia ni nada por el estilo. Más bien, un poco de tristeza cuando está hablando con su hermana y dice que se va, parece que en su vida sólo está ella, como si nadie más le quisiese. Porque en mi opinión, Holden no recibía mucho cariño de la gente que le rodeaba.